#6 : En 330 días, voy a dejar el celular

CLUB CACTUS

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Ya estamos de acuerdo en que el tiempo que pasamos en nuestros smartphones es malo tanto para nosotros como para el tejido social, y que se está volviendo necesario reservarnos momentos sin smartphone, lugares sin smartphone, o incluso períodos enteros de la vida sin smartphone.

Estamos de acuerdo.

El problema es que no tenemos una palabra para designar esta realidad cultural moderna.

Y, si queremos salir del infierno y al mismo tiempo hacer avanzar las cosas, necesitamos una palabra nueva para esta cosa nueva. Porque: «¿Hagamos un asado en mi casa, pero sin celular?»; o «A partir del 23 de septiembre, su establecimiento los recibirá sin su celular»; o incluso «Los ensayos se realizarán sin celular», no es muy eficiente. Necesitamos poder decir de manera sencilla y directa: como elegí estar con ustedes sin las interferencias constantes de los algoritmos que nos hacen soñar cinco minutos antes de angustiarnos por dos horas, no llevaré (o apagaré) mi celular.

Necesitamos esa palabra.

Propongo: cactus.

Cactus: hecho de dejar de usar el celular, ya sea momentáneamente o no, con el objetivo de recuperar una presencia a uno mismo y al mundo, así como un sentido de comunidad (ver: dieta).

Con esta palabra, nos entenderían de inmediato: hagamos una cena cactus en mi casa, ¿ok? A partir del 23 de septiembre, su establecimiento se convertirá en cactus. Esta sala de espera es cactus. Haremos un ensayo cactus, ¿ok? El domingo, voy a hacer cactus.

Pero, ¿por qué “cactus”? Esa palabra ya está tomada, me dirán…


En primer lugar, porque el cactus, con sus espinas y sus flores magníficas, es una hermosa metáfora de la apuesta un poco loca de dejar de usar el celular en el mundo en el que vivimos.


En segundo lugar, porque la palabra «cactus» se dice más o menos igual en todos los idiomas del mundo: kaktus, cactys, cacto, kaktos, kaiktas, кактус, קאַקטוס. Así, el mundo entero, desde Finlandia hasta Colombia, desde Kazajistán hasta Tanzania, podría entender de inmediato qué es un día cactus, una sala de espera cactus o una fiesta cactus:

sería una sola palabra para una realidad universal.

De hecho, gente de todo el mundo cuyas lenguas no cuenten con la palabra «cactus» o algún término similar (en árabe, malayalam, chino, cingalés, kurdo, tailandés, marathi, coreano, tamil y seguramente otras), los necesitamos: ¿podrían sugerirme una forma de integrar en su idioma la palabra «cactus» para referirse a este descanso del celular?

Al fin y al cabo, un cactus, además de una palabra, es una imagen, algo sencillo, una forma que se reconoce en todos los países del mundo. Se pueden hacer cintitas, estickers, pulseras, piochas (sí, soy una niña de los 80). Es una forma elocuente que podemos pegar en la pared de una sala de espera, que podemos prender en nuestra camiseta deportiva, que podemos llevar como pulsera cuando esperamos a nuestros amigos en el bar y así indicamos que no sacaremos el celular para aparentar estar tranquilos, no, simplemente aceptaremos tener esa cara un poco nerviosa que tienen las personas que esperan a otras personas.

¡Un cactus se puede incluir incluso en cualquier mensaje, en cualquier estado! 

Es tan sencillo como un emoji.

Es una forma de decir: tú también lo sabes. ¿Tú también intentas salir del bosque oscuro?


Podríamos conjugar el cactus (yo cactuseo, tú cactuseas, él/ella/uno cactusea…), podríamos ser un cactus (si no somos muy nuevas tecnologías), podríamos hacer cactus, podríamos describir a los niños que crecieron en clubes de cactus, sin celular, en lugar de decir «sanos» o «a la antigua», diríamos que son niños, normales, en fin, muy cactus. Podríamos aceptar los cambios semánticos, los que ustedes quieran darles, los que queramos inventar para esta planta robusta que ya ha pasado por otras.

En todos los idiomas del mundo, en todas las bocas del mundo, «cactus» significaría entonces: «1. Planta suculenta con tallos carnosos que tienen espinas agrupadas en racimos. 2. El acto de dejar de usar el celular, ya sea momentáneamente o no, con el objetivo de recuperar la conexión con uno mismo y con el mundo, así como un sentido de comunidad humana. 3. Conjunto de tomas de conciencia y cuidados que requieren alejarse de una tecnología nociva para la humanidad» —ah, sí, un diccionario es ese libro grande en el que hay que googlear palabras en orden alfabético, pero uno solo, hojeando páginas muy delgadas donde el texto está escrito en letra muy pequeña.


Creo que lo podemos hacer: a base de emojis en nuestras redes sociales y stickers, a golpe de símbolos, con la punta de los pin’s, podemos construir un mundo súper cactus.

¿Qué les parece? ¿Pasamos la palabra?

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Traducción del texto realizada por DeepL.com y su autora
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